El peso invisible del cuidado: claves para redistribuir el trabajo no remunerado tras el sismo de 2026
Oct 1, 2026
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El equipo de Investigación de la Fundación WWB Colombia analiza el peso del cuidado tras una emergencia. El informe expone la sobrecarga doméstica, los riesgos en albergues y la pérdida de activos en los micronegocios. Asimismo, la publicación propone soluciones operativas para asegurar la equidad en la respuesta territorial.
La destrucción de viviendas, escuelas y centros de salud traslada la atención básica al interior de las casas o a espacios improvisados. Las labores de alimentación, aseo y acompañamiento pasan a las calles mediante ollas comunitarias y albergues de respuesta rápida.
Esta situación afecta de manera diferenciada a la población: el 57% de las víctimas fatales en el país corresponde a mujeres, según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). En Cali esta proporción asciende al 63%, con un 70% de los decesos concentrado en adultas mayores de 60 años, de acuerdo con el Observatorio para la Equidad de las Mujeres (OEM).
En los refugios temporales la pérdida de privacidad obliga a coordinar turnos para el baño, el lavado de ropa o la preparación de alimentos. Esta falta de privacidad genera barreras físicas e higiénicas para personas menstruantes, gestantes o lactantes, quienes requieren agua constante e intimidad. Sin guarderías, la vigilancia permanente de la niñez duplica la sobrecarga de quienes cuidan.
Soluciones operativas desde el diamante del cuidado
El análisis sugiere que para responder ante la crisis, resulta indispensable superar la idea de que cuidar es una tarea exclusiva de las familias y de las mujeres. El concepto del “diamante del cuidado” propone una arquitectura social articulada entre el Estado, el sector privado, la comunidad y los hogares para mitigar la sobrecarga diaria de trabajo no remunerado:
- Guarderías comunitarias temporales: la apertura de espacios infantiles seguros libera entre 3 y 4 horas diarias a las personas a cargo del hogar.
- Kits de insumos para dependencia: la entrega de pañales y protectores impermeables reduce el consumo de agua y disminuye el tiempo de aseo continuo.
- Reposición directa de activos: asignación de capital semilla e insumos evita el recurso a préstamos informales para reabrir los comercios.
- Tecnología de alivio en albergues: instalación de paneles divisores y estufas eficientes brinda privacidad y previene la violencia basada en género.
- Atención a la salud mental: apertura de círculos de escucha y apoyo psicológico protege a las brigadas de voluntariado ante el colapso emocional.
Comprender la dimensión del cuidado permite reconstruir los territorios con equidad, así como proteger la autonomía de las personas en situaciones de vulnerabilidad.
Para conocer este análisis a detalle consulta aquí.